null De Japón a Copacabana: el Music bar [111] apuesta por Genelec para su sistema de sonido

De Japón a Copacabana: el Music bar [111] apuesta por Genelec para su sistema de sonido


[111] es el resultado de la propuesta visionaria de Menandro Rodrigues, empresario que dedica su talento a la generación de nuevos espacios de restauración. Apasionado por la cultura japonesa, sus restaurantes son la mejor aproximación posible en Brasil a la comida y cultura japonesa.

Con el propósito de maximizar el desenvolvimiento de su restaurante Haru en Copacabana, Menandro decidió abrir un listening bar, inspirado en la creciente tendencia japonesa, pero con un concepto evolucionado, orientado a la uniformidad de la escucha en toda la sala.

Los actuales listening bar de inspiración japonesa suelen contar con un par de monitores grandes, emulando sistemas hi-fi tradicionales, que con solo dos altavoces tienen que asumir la responsabilidad de cubrir todo el espacio disponible. Esto conlleva que los asistentes que están más próximos a la fuente sonora, escuchen con un nivel mucho más alto que los que se sientan más alejados, con la consiguiente incomodidad auditiva tanto para unos como para otros.

111 Listening Bar Danny Dee

Gracias a la brillante propuesta técnica de Danny Dee, curador musical y DJ residente de [111], Menandro confió en Genelec para implementar un sistema SAM con 14 monitores 8351B que cubren toda la sala, ocultos en el techo, y con un subwoofer 7382. El bar [111] cuenta con una planta rectangular, quedando la cabina del DJ en el centro de la sala. El subwoofer, que se integra en el mobiliario de la cabina, se encuentra así en el punto más central posible de la sala, generando un complemento en graves muy consistente en todas las partes del local. Este está dividido en tres cuadrantes de escucha, cada uno de los cuales cuenta con 4 monitores 8351B que conforman un LR cruzado, para emular los antiguos sistemas cuadrafónicos. Gracias a la precisa calibración con el software GLM, cada zona disfruta de una escucha consistente sea cual sea el confortable asiento que el asistente ocupe dentro del bar.

111 Listening Bar 8351

De los 14 monitores 8351B, repartidos en grupos de 4 en tres áreas, 2 más quedan orientados a la cabina del DJ para tener un retorno de lo que se reproduce. Además de la cuidada sonorización, el diseño técnico del [111] cuenta con un cuidado diseño de alimentación eléctrica tanto para el equipamiento del DJ como para el sistema de monitoreo, así como un inteligente sistema de cableado para todas las señales de audio.

El nivel de escucha en general es siempre moderado, ya que Menandro no gusta de los sonidos estridentes, pero produce una sensación de plenitud musical en cualquier punto de la sala que conduce a los asistentes a mantenerse en silencio mientras consumen alguno de los espectaculares cócteles que conforman la muy lograda carta de bebidas. El menú de coctelería del [111] es tan exquisito como el menú musical; además el local cuenta con un menú de comida japonesa diferenciado del restaurante Haru que se encuentra en el planta inferior.

111 Music Bar DJ booth

Los asistentes, aun permaneciendo habitualmente en silencio, pueden conversar con sus acompañantes a un nivel entendible mientras consiguen disfrutar de la buena música sin estridencias auditivas. Aun con las claras diferencias de propósito, [111] consigue un nivel, inteligibilidad y calidad musical uniforme en cualquier punto del local, al igual que otros diseños muy cuidados como el del G LiveLab en Helsinki, que también cuenta con un importante número de monitores Genelec pero para la sonorización de música en vivo.

Aun trabajado a nivel moderado, el sistema goza de un amplio headroom que permite realizar eventos puntuales que requieran de un nivel de presión sonora mayor, como presentaciones de empresas discográficas. Además, abierto el 1 de noviembre de 2025, ya ha contado con la visita de ilustres artistas como Andy Summers, de quien [111] cuenta in situ con una de sus guitarras autografiada.

111 Listening Bar Records

Estar en Río de Janeiro y no visitar al caer la noche el [111], es como ir a la ciudad carioca y no subir al Pão de Açúcar o a Corcovado. Una visita completamente imprescindible para los amantes de la buena música y de la cultura japonesa, y a un paso de la mítica playa de Copacabana y de algunos de sus mejores hoteles.
111 Music Bar